La vajilla ideal para cada ocasión

Uno de los elementos fundamentales a la hora de emplatar es la vajilla que usamos, ya que existen varios materiales que se utilizan en distintas ocasiones. Así mismo, hay variados tamaños y formas de copas para vino.

Platos:

Si se tiene una ocasión especial y elegante, la porcelana es la mejor opción, ya que es fina y resistente, con detalles minimalistas y exóticos, perfectos para crear el ambiente deseado. Por otra parte está la loza, un material ideal para comidas más informales; esta viene en variados diseños y es importante elegir uno que no reste poder visual a nuestra preparación.

Otra alternativa son los platos de cerámica, un material común en la cocina mediterránea. Estos en ocasiones vienen pintados con franjas azules o grabados del mismo tono y es recomendable optar por los más discretos.

Por último, existe una opción perfecta para aquellas reuniones que no son formales pero tampoco informales: la vajilla de vidrio templado que, a pesar de ser más frágil,  viene en diversos colores y formas, de lo cual podemos tomar ventaja para lograr un toque de elegancia.

Copas:

Los platos de pasta más exquisitos casi siempre se maridan con vino, para lo cual se deben usar las copas adecuadas, aquellas que tengan fondo redondeado para ayudar a airear el vino, permitiendo que se conserve su aroma.

Según el vino, se usan diferentes copas: para el vino añejo se usa una copa de boca ancha con fondo pequeño y para los vinos más jóvenes se usa un fondo más grande con una boca más cerrada. En el caso de los vinos espumosos y Champaña, su usan copas altas, delgadas, de fondo pequeño y cónicas en la parte superior.